La caida del anterior blog, la compra de sellos personalizados, el nuevo hosting, la adquisición de dominios, el gasto en papel, el tiempo invertido en los envíos de los originales, la edición de una segunda parte del cómic de las historias de El Niño Gilipollas, camisetas del Niño Gilipollas, muñecos de peluche, etc... Cualquiera de estas puede ser una buena excusa para hacer un pequeño donativo.